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miércoles, 15 de julio de 2015

Las muelas de Fuentelárbol

Texto y fotos de Pedro Mediavilla Pablo en la revista 'Molinum' de la Asociación para la conservación y estudio de los molinos. Mayo-junio de 2012.


Tengo que citar muy obligado a Miguel Moreno, tan amante de Soria, de sus gentes, de sus paisajes. Yo lo he seguido mucho en todas sus andanzas por la provincia pateada en todos los aires de su paisaje. 

Yo descubrí las famosas piedras de molino de Fuenteárbol gracias a haberlo leído posiblemente en Campo Soriano, en los años setenta, publicado en pequeños textos en su periódico, con lo noticioso y visual de que está llena la Soria querida y entrañable. Ahora, en un arrebato de nostalgia, he visitado de nuevo las piedras de molino de Fuentelárbol. Qué curioso, qué resumen del tiempo transcurrido. 

Pero allí están, allí están, como dice Miguel Moreno, desafiando al frío de Soria, inaugurando cada día a pesar de los tópicos la vida mortecina de sus pueblos. De su imparable despoblación. Las muelas de Fuentelárbol por las que el tiempo no pasa o pasa más tarde rápidamente, entre nosotros y con nosotros es, fue, una cantera de piedras de molino. Su éxito fue el no derroche. Si no valenpara moler, valen para la cerca de la dehesa boyal y así, el trabajo de aquellos duros hombres de Fuentelárbol no se perdía.

Fuentelárbol en el mapa geológico

En el término de Fuenlelárbol se ven, descansando sobre conglomerados y arcillas miocenos, varios depósitos tobáceos que forman una serie de mogoles irregulares esparcidos en una superficie de tres á cuatro hectáreas. La toba encierra algunos restos de juncos, eneas y otros vegetales idénticos á los que crecen en la localidad; es de color blanco amarillento, y se muestra en capas de 0m,20 á un metro de espesor, algunas de las cuales son tan duras y consistentes que en ellas suelen labrarse piedras de molino. El manantial, ó por lo menos alguno de los manantiales que dieron origen á la pedrera de Fuentelárbol, si es que fueron varios, debió brotar en forma de surtidor, pues en uno de los tajos abiertos en ella aparecen las capas de la toba figurando una serie de conos rebajados, encajados unos en otros, viéndose en algún sitio claramente la traza del conducto ascensional por donde surgían las aguas incrustantes.

(Memoria de la Comisión del Mapa Geológico de España : descripción física, geológica y agrológica de la provincia de Soria / por Pedro Palacios. 1890)



Las canteras de piedras para molinos harineros, se encuentran unicamente en el término de Fuentelárbol

(Geografía particular de la provincia de Soria.
González Gómez, Anastasio Soria : Imprenta y Librería de V. Tejero, 1896)

sábado, 7 de noviembre de 2009

Fuentelárbol en "Picota y cepo"

Por su interes, como denuncia de la chapuzas que se perpetran en nuestra tierra con el patrimonio artístico, rescatamos integro el artículo publicado el día 5 de noviembre de 2009
en el blog PICOTA Y CEPO titulado "EGO SUM LUX ELECTRICUM", con el permiso de su autor, y nuestro agradecimiento por su extraordinaria labor de desfacedor de entuertos.

¿Se están preguntado, quién es el afortunado poseedor de este magnífico tendido eléctrico de cinco líneas? ¿Les intriga saber, quién disfruta en su edificio de esta maravilla de la técnica moderna? No se pongan nerviosos, sigan el cable, foto a foto, y verán quién tiene la suerte de gozar a plena satisfacción con esta auténtica bomba de relojería descontrolada.

De ese conjunto de líneas, sale una, en forma de cable despreocupado, que recorre el muro del edificio y, cuando se cansa de estar clavada a la argamasa, cuelga alegremente, salta sobre una ventana y sigue su camino tan tranquila.

Cuando le parece conveniente, o sea, después de balancearse por toda la pared, se cuela por otra ventana, como quién no quiere la cosa, para dispensar su preciada energía eléctrica al interior del local. Ad maiorem gloria dei...
Una vista de conjunto, nos permite apreciar las cinco líneas, adosadas a la pared, y el recorrido completo del cable por el muro curvo, a modo de guirnalda festiva, sobre las ventanas.
Si retrocedemos, un poco más, acabaremos por comprender –tras reaccionar del pasmo, que nos había dejado paralizadas las neuronas-, que se trata de un templo parroquial, del ábside de un templo románico del s.XII. En cuya torre igualmente románica, como complemento ideal, existen otros dos cajetines, de entrada y registro de corriente, de los que sale otro precioso cable ondulante, que se introduce por una pequeña aspillera.
Para completar el ornato del dicho templo de La Asunción, en época incierta se le adosó una “simpática” y maciza galería de ladrillo –que debe sustituir, una galería románica desaparecida-, sobre la que se levantó un camaranchón de “usos múltiples”, para goce de ratas, arañas, vencejos y murciélagos.
La galería, que “protege” de los elementos la portada románica –aunque sólo sea, con valor de simple presunción-, se encuentra interiormente así de “bien cuidada”, diríamos que “en estado de revista”.
En consecuencia, la sencilla portada, está “a juego” con el resto: encalada, desconchada y saturada de humedades. Las sirenas afrontadas de los capiteles, parecen conversar en voz baja sobre su triste destino
Y como por aquí tienen un gran espíritu de superación, respecto al ornato de su templo, algunos voluntariosos “artistas locales” han dado lo mejor de su ingenio para rematar la decoración de estos venerables muros.
¿Qué de cuál pueblo estamos hablando? Lean las placas cerámicas sitas sobre la portada de su ayuntamiento, justo frente al “templo eléctrico”, donde dice claramente: “Pueblo de Fuentelarbol, Partido de Almazán, Provincia de Soria”.

A quien corresponda: Ya comprendemos que, con gran inteligencia, usted está esperando algún cortocircuito benefactoramente incendiario, que le libere del laborioso trabajo de restaurar el templo en este momento, cuando las reparaciones serían miserablemente baratas y sin mérito alguno. No cabe duda que es mucho mejor, pero incomparablemente mejor, esperar a que todo arda y se derrumbe, para incluir el templo en algún “Plan Románico” –norte, sur, este u oeste- que lo restaure integralmente. Eso deja mucho más beneficios, económicos y de imagen...
No obstante, nosotros, que somos personas mezquinas y de corta visión de futuro, preferiríamos que reparase ahora tales desaguisados, que renunciase a su cuota de “gloria” y restaurase por poco precio, sin alharacas propagandísticas, sin beneficios económicos...
Si no lo hace, vaya a picota y cepo, a ser posible con una caja eléctrica y un cable de lo mismo rodeando su lugar de penitencia, a ver si hay suerte y donde menos se espera salta la chispa.
Salud y fraternidad.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Fuentelárbol en El Madoz

Situado en un llano con libre ventilación y clima templado. Tiene 44 casas, la consistorial, escuela de instrucción primaria frecuentada por 15 alumnos a cargo de un maestro pagado con fondos públicos. Una iglesia parroquial de entrada (La Asunción de Nuestra Señora) y un cementerio que no ofende a la salud pública. Confina el término con los de La Muela, La Ventosa, Osona y Fuente Pinilla. Dentro de él se encuentran varias fuentes de buena agua, y algunos álamos blancos y negros. El terreno es llano en su mayor parte, húmedo y de buena calidad. Comprende una dehesa de pastos, destinada para el ganado de labor. Lo baña un riachuelo de curso interrumpido en algunas temporadas, sobre el cual hay varios puentecillos de piedra. Produce trigo, cebada, centeno, avena, guijas, lentejas, yeros, judías, patatas, verdura y cáñamo. Hay una cantera de la que se extraen excelentes piedras de molino. Se cría ganado lanar y vacuno, algo de caza de perdices, conejos y liebres y pesca de cangrejos y peces muy pequeños. Tiene industria agrícola, un molino harinero y un telar de paños ordinarios. Exportación de frutos sobrantes e importación de consumo que faltan. Lo pueblan 37 vecinos y 132 almas.

martes, 20 de mayo de 2008

FUENTELARBOL

Pertenece al Ayuntamiento de Quintana Redonda junto con otros dos pueblos de nuestra Tierra (La Ventosa y La Seca). El olmo-símbolo del pueblo lo secó la grafiosis; también desapareció la explotación de sus canteras en las que se fabricaban ruedas de molino. Puede verse una singular valla hecha con un centenar de estas piedras que habían resultado defectuosas al cincelarlas, y que eran llevadas hasta allí por matrimonios jóvenes para poder ser vecinos de pleno derecho. La cantera, a un kilómetro y medio, es hoy un laberinto de rocas y cuevas en el que se observan los trabajos sobre la roca, de buena calidad para ser labrada.

La iglesia de la Asunción se conserva bien. Es románica de mediados del XII, de una nave con ábside de tambor. Conserva la torre original, algo achaparrada. Es toda de mampostería y sillarejo. El ábside tiene tres ventanales de una arquivolta plana sobre columnitas con capiteles de hojas (la del medio esta cegada). La portada principal (al sur), al amparo de una galería porticada de ladrillo muy posterior, tiene arquivoltas planas y de baquetón, un capitel vegetal y otro de sirenas enfrentadas. Otra portada al norte mas sencilla está cegada. En el interior, el presbiterio se cierra con medio cañón apuntado y el ábside con bóveda de cascarón, mientras que el arco de triunfo, también apuntado descansa sobre semicolumnas con capiteles de hojas estriadas y escaso relieve. Hay una pila benditera y otra bautismal que parecen románicas, y una virgen gótica.
En el cerro de la Trinidad, entre La Rubia y Fuentelárbol, se conservan unos restos irreconocibles, que pudieran corresponder a ese San Juan de Otero templario que otros sitúan en san Bartolo de Ucero.


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