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miércoles, 26 de noviembre de 2014

El clan de los Pacheco

La Seca, 2014. Tres vecinos mayores  colaboran en la gestión de los servicios del pueblo

martes, 20 de mayo de 2008

LA SECA

"Seca llamaban los moros a los caminos principales. Las secas permanecen en el nombre de pueblos y lugares. Que cada uno busque cuantas Aldeaseca, Quintanaseca o La Seca, sin más, que tenga a bien. Hay muchas y unas cuantas estarán sobre vía romana."
(Moreno Gallo, Isaac. Las técnicas en la ingeniería romana.)


La Iglesia de Santo Tomás es de mampostería con esquinales y vanos en sillar, de una sola nave y cabecera cuadrada, con espadaña adosada en la esquina suroeste, tras la que surge un pórtico que cobija la portada, además de la sacristía y una troje (espacio dividido por tabiques para guardar cereales)
La cabecera y el arco de triunfo son del siglo XVIII, pero la nave conserva su factura románica de finales del siglo XII o inicios del XIII, aunque sin canecillos en el alero, que parece reducido. Son románicas la pila bautismal y la benditera y pudiera serlo la espadaña que es muy parecida a la de Osona. La portada tiene tres arquivoltas de medio punto: la primera, lisa, trasdosada por un guardapolvo ajedrezado, la segunda con grueso bocel y soguerado en el frente -como también en Osona-, y la tercera con dovelaje de arista viva, rematando todo con chambrana de somero ajedrezado. El capitel de la izquierda tiene labrado un caballo con su aparejo frente a un león sobre el que hay un caballero. En el derecho parecen las figuras de Adán y Eva a los lados del Árbol de la Vida.

Por el pueblo discurre el río Erice y algunas fuentes, como la de los tres robles, junto a la que hay un merendero. Quedan algunas puertas con tejadillo, típicas de la arquitectura popular. Por Santa Bárbara los vecinos hacen una luminaria con madera de roble que queman a las cuatro de la tarde, y sobre cuyas ascuas asan una chuletada por la noche.